Hace 32 años
Carlos Guillén S.
Aquel 3 de marzo viajaba con destino a Salazar, a mi primer día laboral en el ININ. Como no conocía rutas y horarios de los autobuses nucleares, use metro y flecha roja para llegar. Para mi fortuna y sorpresa, al vagón del metro en que iba, entró un dirigente del SUTIN a quien conocía por referencias periodísticas y había visto una vez previamente, lo que me quitó la preocupación de no saber dónde solicitar el descenso del raudo y veloz Flecha Roja. Ese día y los siguientes conocería a personajes de quienes había leído o escuchado mucho.
Leer más »
