Acerca de cómo el SUTINEN cambió su nombre por SUTIN
Carlos Guillén S.
La derrota a la Tendencia Democrática de
Electricistas allanó el camino a una serie de cambios en el país. Ya sin el
movimiento que fue capaz de agrupar en torno suyo a la insurgencia obrera de
los setentas, parecía quedar fuera la que podría ser la principal fuerza opositora
a la naciente política de austeridad, con la contención salarial que venía.
Quedaban sin embargo, algunas fuerzas que
había que quitar del camino. Entre éstas, estaba la organización sindical de los
trabajadores nucleares. Se pensó desde los círculos del poder (en ese tiempo
aún charro, gobierno y patrón) que sacando a los nucleares del SUTERM no habría
mayor peligro de contaminación sindical nuclear. Se obligó a reconstituir el
SUTINEN (lo que ocurrió el 28 de agosto de 1976, apenas poco más de un mes
después de la toma de las fuentes de trabajo por el ejército) y a afiliar al
nuevo sindicato a la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del
Estado, FSTSE.
Erraron los cálculos oficiales. Desde el día
de la reconstitución del SUTINEN en el Cine Versalles, con profesionistas e
investigadores fuera del sindicato (y del cine) observando desde la acera
opuesta, los nucleares saludaron a “su” nueva central y a “sus” dirigentes
cantando Venceremos. Los meses siguientes, siguieron contaminando a la FSTSE
con su influencia democrática. Había fallado el intento.
Un año después, vino un nuevo intento. Se quiso dar un golpe doble
desmembrando al sindicato y avanzando en la entrega de los recursos energéticos
de la nación. El 13 de diciembre de 1977, el Ejecutivo Federal entregó a la
Cámara de Senadores una iniciativa de Ley Nuclear para modificar el Artículo 27
Constitucional. Se abría la puerta del uranio a la iniciativa privada y los
nucleares quedarían en tres partes: unos en apartado A, otros en apartado B,
otros sin derecho a la organización sindical.
Lo que siguió fue muy rápido. De inmediato el
Senado aprobó la iniciativa y la pasó a la Cámara de Diputados. Los nucleares
decidieron cancelar sus vacaciones e iniciar una lucha en defensa de la integridad
del INEN y la propiedad de los recursos estratégicos nacionales en todos los
frentes. Entre los diputados se encontró receptividad y fuerzas nacionalistas y
se frenó el proceso. Todo 1978 los nucleares estuvimos en las calles, en los
foros, en las cámaras, en la movilización y en la propuesta. Se ganó al
movimiento democrático, a los economistas, a los nacionalistas, a muchos
diputados, a la defensa del INEN. Se
acudió a la comunidad científica lo mismo que a la izquierda y a la no tan
izquierda.
El 16 de noviembre de 1978, se aprueba la Ley
Nuclear, en la que se divide al INEN en 3 organismos: ININ, URAMEX y la CNSNS. No
se evitó la división del INEN, pero quedaron fuera los aspectos peores de la
iniciativa que abrían la puerta al capital privado y se logró la aceptación
gubernamental de un sindicato de industria en el apartado "A" del
Art. 123 Constitucional para los trabajadores del ININ y URAMEX; quedan sin
organización en CNSNS.
El 17 de enero de 1979, hace 35 años, se otorga
el registro como sindicato nacional de industria, al Sindicato Único de
Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), que agrupa a los trabajadores del
ININ y URAMEX. El 9 de febrero de 1979,
se firmaron los Contratos Colectivos de Trabajo entre el SUTIN y las empresas
contratantes.
