domingo, 19 de enero de 2014

Acerca de cómo el SUTINEN cambió su nombre por SUTIN

Carlos Guillén S.

La derrota a la Tendencia Democrática de Electricistas allanó el camino a una serie de cambios en el país. Ya sin el movimiento que fue capaz de agrupar en torno suyo a la insurgencia obrera de los setentas, parecía quedar fuera la que podría ser la principal fuerza opositora a la naciente política de austeridad, con la contención salarial que venía.

Quedaban sin embargo, algunas fuerzas que había que quitar del camino. Entre éstas, estaba la organización sindical de los trabajadores nucleares. Se pensó desde los círculos del poder (en ese tiempo aún charro, gobierno y patrón) que sacando a los nucleares del SUTERM no habría mayor peligro de contaminación sindical nuclear. Se obligó a reconstituir el SUTINEN (lo que ocurrió el 28 de agosto de 1976, apenas poco más de un mes después de la toma de las fuentes de trabajo por el ejército) y a afiliar al nuevo sindicato a la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, FSTSE.

Erraron los cálculos oficiales. Desde el día de la reconstitución del SUTINEN en el Cine Versalles, con profesionistas e investigadores fuera del sindicato (y del cine) observando desde la acera opuesta, los nucleares saludaron a “su” nueva central y a “sus” dirigentes cantando Venceremos. Los meses siguientes, siguieron contaminando a la FSTSE con su influencia democrática. Había fallado el intento.

Un año después, vino un  nuevo intento. Se quiso dar un golpe doble desmembrando al sindicato y avanzando en la entrega de los recursos energéticos de la nación. El 13 de diciembre de 1977, el Ejecutivo Federal entregó a la Cámara de Senadores una iniciativa de Ley Nuclear para modificar el Artículo 27 Constitucional. Se abría la puerta del uranio a la iniciativa privada y los nucleares quedarían en tres partes: unos en apartado A, otros en apartado B, otros sin derecho a la organización sindical.

Lo que siguió fue muy rápido. De inmediato el Senado aprobó la iniciativa y la pasó a la Cámara de Diputados. Los nucleares decidieron cancelar sus vacaciones e iniciar una lucha en defensa de la integridad del INEN y la propiedad de los recursos estratégicos nacionales en todos los frentes. Entre los diputados se encontró receptividad y fuerzas nacionalistas y se frenó el proceso. Todo 1978 los nucleares estuvimos en las calles, en los foros, en las cámaras, en la movilización y en la propuesta. Se ganó al movimiento democrático, a los economistas, a los nacionalistas, a muchos diputados,  a la defensa del INEN. Se acudió a la comunidad científica lo mismo que a la izquierda y a la no tan izquierda.

El 16 de noviembre de 1978, se aprueba la Ley Nuclear, en la que se divide al INEN en 3 organismos: ININ, URAMEX y la CNSNS. No se evitó la división del INEN, pero quedaron fuera los aspectos peores de la iniciativa que abrían la puerta al capital privado y se logró la aceptación gubernamental de un sindicato de industria en el apartado "A" del Art. 123 Constitucional para los trabajadores del ININ y URAMEX; quedan sin organización en CNSNS.


El 17 de enero de 1979, hace 35 años, se otorga el registro como sindicato nacional de industria, al Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), que agrupa a los trabajadores del ININ y URAMEX. El 9 de febrero de  1979, se firmaron los Contratos Colectivos de Trabajo entre el SUTIN y las empresas contratantes.