lunes, 28 de octubre de 2019

NACIÓ NUEVO SINDICATO DE INVESTIGADORES


Por Carlos Guillén Soriano,
Integrante del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear
y colaborador voluntario de Frecuencia Laboral,
Publicación original de www.frecuencialaboral.com


El lunes 21 de octubre de 2019 nació un nuevo sindicato de trabajadores del conocimiento. Investigadores de los institutos nacionales de Cardiología, Salud Pública y Perinatología, decidieron dar vida al Sindicato de Trabajadores Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (SITIINS) a fin de luchar por condiciones justas de trabajo, expresadas en un contrato colectivo, por estabilidad en el empleo y por el fortalecimiento de la investigación científica, a fin de que sirva a la sociedad, que es quien sostiene ese tipo de instituciones con su trabajo diario.

El SITIINS nació, entre otros objetivos, según se dijo en su asamblea constitutiva, ante la necesidad de luchar de manera colectiva y organizada por un salario adecuado ya que, como en otros centros de investigación, los salarios de los investigadores de estas instituciones son insuficientes y dependen de los llamados estímulos de permanencia y productividad para completar sus ingresos, así como de los generados por su pertenencia al Sistema Nacional de Investigadores.

El darse cuenta de que su falta de organización ha hecho que pierdan prestaciones a las que como trabajadores tienen derecho, los empujó a ver fuera de sus laboratorios y emprender una lucha por sus plenos derechos. A la fecha, mientras se habla de fortalecimiento de la democracia sindical y de la justicia laboral, estos trabajadores no tienen contrato colectivo ni condiciones generales de trabajo y con frecuencia se les dice que se trata de trabajadores de confianza para negarles cualquier derecho.

Otro problema que enfrentan es que en los hechos cuentan con doble patrón, pues además del director de cada instituto, la coordinación general de los institutos, evalúa su trabajo y les exige resultados, sin tomar en cuenta si tienen apoyo y recursos o no. Estas condiciones llevan a que haya investigadores que con similar nombramiento, ganan menos que otros por el mismo trabajo.

En el terreno de su materia de trabajo, hay discrecionalidad en la asignación de recursos para la investigación, lo que genera mucha disparidad en los proyectos. Una petición de estos trabajadores es que se fijen reglas claras y haya transparencia en estos rubros.

Otro elemento que decidió a estos investigadores a organizarse sindicalmente, es haber llegado a la conclusión de que, contrario a lo que incluso muchos investigadores consideran, los investigadores son trabajadores asalariados, aun cuando no su trabajo no sea manual. La mayoría de ellos fue formado en escuelas públicas y tienen claro que es la sociedad quien paga sus salarios y por lo tanto, a ella es a quien deben servir y no a burocracias que se apropian de las instituciones.

El SITIINS desde su nacimiento cuenta con la solidaridad de otras organizaciones. En su asamblea constitutiva contó con la presencia de los secretarios generales de los sindicatos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, así como el de la Universidad Autónoma Metropolitana, quien tomó la protesta al primer comité ejecutivo del SITIINS. 

Estuvieron también dirigentes de organizaciones de jubilados, del Movimiento por la Ciencia, la Coordinadora Sindical Unitaria de México y de los sindicatos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias, Único de Trabajadores de la Industria Nuclear, de la Asociación Representativa de Trabajadores de la Secretaría de Cultura y del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, cuyo Secretario General clausuró la asamblea constitutiva.

Los estatutos aprobados en esta asamblea ya incorporan las modalidades previstas en la reforma laboral en vigor desde mayo pasado. Su puesta en práctica muestra en este importante paso que no es suficiente que la democracia sindical esté plasmada en la ley, sino que debe ser asumida por los trabajadores organizados para que sea realidad.

En lo inmediato, además del crecimiento de su organización, el joven sindicato se propone lograr su registro y luchar por la contratación colectiva. El que logren ambas metas será un indicador de si realmente hay decisión gubernamental para respetar los derechos de los trabajadores organizados o no.


No es esta la única organización en formación en este sector, pero sin duda su presencia es un paso importante en la organización de los trabajadores de la investigación científica, cuya organización reviste gran importancia para lograr una política científica que contribuya a construir el país soberano y con justicia al que aspiran los trabajadores.

martes, 15 de octubre de 2019

HASTA EL PERSONAL DE CONFIANZA PARÓ EN UNIVERSIDADES

Por más presupuesto y apoyo académico

HASTA EL PERSONAL DE CONFIANZA PARÓ EN UNIVERSIDADES

*Casi 50 sindicatos de distintas casas de estudio convocaron.



A tal grado ha llegado la crisis en las universidades públicas, que hasta el personal de confianza y los funcionarios de algunas instituciones han decidido parar en demanda de presupuesto suficiente para las instituciones educativas. La Asociación de Funcionarios y Empleados de Confianza de la Universidad Veracruzana (AFECUV), fue uno de los casi 50 sindicatos que el pasado miércoles 9 de octubre realizaron un paro de 24 en 25 instituciones educativas.

El motivo, la demanda de recursos para el funcionamiento de sus casas de estudios. En Michoacán, Morelos, Nayarit, Veracruz, Estado de México, Chihuahua, Campeche, Hidalgo, Baja California Sur, Sinaloa, Puebla, Guanajuato, Tamaulipas y otros estados, los sindicatos tanto de personal académico como administrativo, reiteraron las demandas que desde hace años vienen planteando a los gobiernos para que entreguen los recursos necesarios a las instituciones educativas.

No se trata de un problema nuevo, ni de un asunto que competa solo a los trabajadores universitarios. Ya desde hace varios años crece el número de universidades en las que las asignaciones que reciben por parte de los gobiernos federal y estatales no alcanzan ni para pagar las obligaciones salariales a su personal y mucho menos para atender las crecientes necesidades de educación de nivel superior para los mexicanos. Se afectan las condiciones de trabajo del personal académico y administrativo y se afecta al mismo tiempo a la población, particularmente a los jóvenes.

Como resultado del paro y de las gestiones realizadas por los dirigentes sindicales, particularmente de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (CONTU) organismo que agrupa a los sindicatos que pararon este miércoles, se espera que se entreguen a las universidades los recursos que impidan la suspensión de pagos al personal.
Esto, sin embargo, no es suficiente, ya que al igual que en otras ocasiones, se resuelve la situación del momento, pero al no haber soluciones de fondo, pasados unos meses se presenta nuevamente el problema y, en ocasiones, con mayor intensidad.

Es por esto, que se insiste por parte de los sindicatos en la urgencia de buscar soluciones permanentes. Hacia ello se espera que apunte la propuesta de realizar una convención de universidades en la que legisladores, universitarios, autoridades hacendarias lleguen a soluciones de fondo al problema del financiamiento de las universidades e instituciones públicas de investigación y cultura.

Esta se realizaría a fines de octubre, según planteó el Presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en reunión con sindicatos universitarios el pasado 3 de octubre, a fin de que para noviembre, que debe aprobarse el Presupuesto de Egresos de la Federación se tenga ya un acuerdo favorable a las instituciones de educación, investigación y cultura.

De cualquier manera, la lucha de los trabajadores y la coordinación entre organizaciones avanza. El paro realizado contó con la solidaridad de otras organizaciones de trabajadores universitarios, de investigación y cultura. De manera simultánea con el paro se emitió un pronunciamiento conjunto de la CONTU con la Federación Nacional de Sindicatos Universitarios y la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura, que en su parte medular se pronuncia por un presupuesto que permita cumplir los siguientes objetivos:

•  El desarrollo de sectores estratégicos para la solución de los grandes problemas nacionales.
•  El fortalecimiento y desarrollo de las instituciones del sector cultura, ciencia, tecnología, educación, energía, agricultura, entre otros, condición indispensable para poder cumplir con el primer objetivo.
•  La consolidación de las actividades académicas condición necesaria para alcanzar los objetivos anteriores.
•  El mejoramiento del salario, las condiciones de trabajo y la seguridad social de los trabajadores de la educación superior, ciencia y cultura.
•  Implementar políticas tendientes a resolver la grave crisis financiera que aqueja a varias universidades.
Los trabajadores universitarios, ciencia y cultura reclamamos el derecho de intervenir en el diseño de las políticas públicas. Exigimos asignar el 2% del PIB en ciencia, el 8% en educación y el 2% en cultura.

Terminan su comunicado apoyando el paro de CONTU, demandando un programa nacional de recuperación salarial para los trabajadores universitarios, ciencia y cultura y exigiendo un presupuesto para fortalecer estas importantes áreas.

El paro del 9 de octubre y el pronunciamiento conjunto se suman a los procesos que en los meses pasados llevaron a una decena de sindicatos de trabajadores del conocimiento a colocar las banderas de huelga en sus instituciones. Hay condiciones para avanzar, los trabajadores del conocimiento tienen la palabra.

martes, 8 de octubre de 2019

UNIVERSIDADES AL BORDE DEL COLAPSO

En riesgo el cobro de salarios y pensiones

*Habrá 100 mil millones de presupuesto...pero se requieren 17 mil millones más.
*La lucha por presupuesto para instituciones de educación, investigación y cultura.


Hay 12 universidades que no van a sacar su año fiscal con el presupuesto que les otorgó la Federación y algunas se quedarán en una o dos quincenas sin recursos para solventar los salarios y prestaciones, reconoció el jueves 3 de octubre de 2019, el secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, de la Cámara de Diputados, Ignacio Benjamín Campos Equihua (Morena).

Cada año después del 8 de septiembre se intensifica la lucha por el presupuesto para todo tipo de instituciones y actividades. En la primera semana de octubre de 2019 diversas organizaciones sindicales participaron en reuniones en la Cámara de Diputados, solicitando al menos 17 mil millones de pesos más en el presupuesto para las instituciones de educación superior, investigación y cultura.

En una de ellas, se dijo que la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública realizará una Convención Nacional de Universidades y de instituciones de media superior, durante el mes de octubre de 2019, a fin de buscar una solución a la problemática presupuestaria del sector.

El martes 01 y jueves 03 de octubre de 2019, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, acompañado de otros diputados de esa comisión, recibieron a sindicatos integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores y de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura, quienes demandaron que los presupuestos que apruebe la Cámara de Diputados para sus instituciones permitan cubrir las crecientes necesidades de las instituciones en materia de educación e investigación, así como los compromisos salariales con sus trabajadores.

Ramírez Cuéllar dijo que en el ámbito nacional, el proyecto del presupuesto para el 2020 plantea una erogación, tan sólo en el gobierno federal, de más de 100 mil millones de pesos para atender las pensiones; falta analizar la situación que tienen cada una de las entidades,

Los sindicatos, entre los que estuvieron los de la UNAM, Conalep, Colegio de Bachilleres, de la Industria Nuclear, Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México, los institutos de Bellas Artes y Antropología y otros, se refirieron a la creciente crisis que padecen cada vez más universidades del país y que en doce de ellas se ha agudizado al grado de no contar con recursos ni para pagar los salarios de su personal.

Señalaron que esos son los casos extremos pero que la crisis abarca todo el sistema de educación media, superior y de investigación científica. Expresaron que es necesario que se regularice la plantilla laboral y eliminar los topes salariales de los docentes.

Llamaron la atención acerca de las dificultades que desde hace tiempo se han tenido en sus instituciones, a las que ahora se suman las consecuencias de la aplicación de la austeridad que en muchos casos, ha afectado las actividades sustantivas de educación e investigación.

Por su parte, el diputado Ramírez Cuéllar planteó su preocupación por algunas disminuciones a la educación superior. Señaló que “Necesitamos darle una salida estructural para no tener problemas cada año, sobre todo porque se ha aprobado la reforma educativa y está pendiente la Ley de Educación Superior”.

Se planteó por diputados y sindicatos trabajar conjuntamente a fin de tratar la problemática de este sector en todas sus variantes, con todos los involucrados.
Uno de los temas que más afecta a las universidades, se dijo, es el de las pensiones, así como los retrasos y reducciones en las obligaciones financieras de los gobiernos estatales, con lo cual se afectan los derechos adquiridos de los trabajadores, la matrícula y la calidad educativa.

Se mencionó que la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, (ANUIES) ha solicitado alrededor de 17 mil millones de pesos adicionales al proyecto 2020 y que ese es más o menos el monto que analiza la comisión.

Algunos sindicatos anunciaron la realización de actividades diversas en el marco de sus revisiones contractuales.

 

TORTUOSO EL NUEVO MÉTODO PARA REVISAR EL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO

Inicia el SUTIN su revisión


El lunes 30 de septiembre de 2019 iniciaron los trabajadores nucleares el proceso para la revisión de su contrato colectivo de trabajo, pactado entre el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) y el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN). El SUTIN decidió poner ya en práctica el cumplimiento de los nuevos requisitos establecidos en la Ley Federal del Trabajo para la firma y revisiones de contratos colectivos.
Lo hizo con mucho en contra, desde una promoción limitada, hasta elementos culturales y climatológicos locales, que pusieron en riesgo la realización de la asamblea que debía elegir a la Comisión Revisora.
El riesgo de no contar con el quórum requerido o no alcanzar la votación requerida, eran las principales amenazas. Sin embargo, un torrente de trabajadores se presentó a la asamblea, que volvió a ver caras que hacía tiempo no veía, quienes llegaron, permanecieron y votaron. El pesimismo que dudaba que se pudiera cubrir el quórum necesario, fue superado. Se cumplieron los nuevos requisitos de asistencia y votación. Lo que viene no será sencillo, pero el SUTIN dio un primer paso con firmeza y convicción.
Las dificultades experimentadas son parte de las consecuencias de las nuevas condiciones que la Ley Federal del Trabajo pone a los sindicatos.
Con la publicación de la reforma laboral en el Diario Oficial de la Federación, el 1° de mayo de 2019, se abrieron las condiciones para cambios profundos en el mundo laboral en, al menos, dos aspectos: la justicia laboral y la vida sindical. Que estas posibilidades sean realidad no depende solo de lo establecido en la LFT y otras leyes; debe superar muchos problemas y pasar la prueba de los hechos.
En el primer caso, las dificultades son mayores. No sólo es la falta de leyes que definan y normen el funcionamiento de las instituciones para el registro y conciliación de sindicatos y conflictos, es también el enorme caudal de recursos que se requieren y la capacitación del personal que se hará cargo de la modernización de la justicia laboral. Eso, por no mencionar el gigantesco rezago que llega a un millón de expedientes, tanto en el ámbito local como en el federal.
Ya se ha señalado que los recursos contemplados en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, recibido por la Cámara de Diputados el 8 de septiembre, son insuficientes. Aun suponiendo que se aumenten en la discusión, faltaría resolver los aspectos de personal, capacitación y plazos.
En cuanto a la vida sindical, sólo los ilusos pueden imaginar que la democracia sindical puede implantarse por decreto. Ahora dice la ley que la elección de direcciones sindicales debe ser mediante la votación personal, directa y secreta de los trabajadores y que para que un contrato colectivo sea válido, debe ser conocido y aceptado por la mayoría de los trabajadores involucrados, también mediante el voto.
¿Y la realidad? Los charros ahora se muestran como radicales defensores de la autonomía sindical y ya han solicitado un alud de amparos contra los aspectos de la reforma que abrirían la puerta a la democracia sindical. Si les fallan, tienen muchos recursos y mañas en la manga, además de sus personeros en las juntas de conciliación aún vigentes.
Pero no es lo único. Falta también la decisión y la organización de los trabajadores de base para ejercer su voluntad colectiva. Esto no llega por decreto ni se puede inyectar desde fuera. Al menos claro, que desde el aparato de gobierno se pretendan imponer proyectos sindicales que podrían ser legales, pero que no son lo mismo que la práctica de la democracia sindical.
En otro plano están los sindicatos que desde hace décadas han luchado por la democracia sindical -ejerciéndola- y que ahora deben cumplir reglas para cuyo diseño y aprobación no se tomaron en cuenta sus propuestas.
Estos, ahora deben cumplir requisitos nuevos y hasta los formatos para convocar a las consultas para validar sus CCT's se les imponen desde la STPS -la misma que carece de inspectores para obligar a los patrones a cumplir la ley o para garantizar la salud de los trabajadores- con lo que se hace a un lado la experiencia adquirida en la lucha misma y por la voluntad de los afiliados, en una especie de intromisión en la vida sindical.
Los procesos de revisión contractual ahora serán diferentes. Nada permite suponer que los charros cumplirán la ley. Los sindicatos democráticos sí, siempre lo han hecho.
El primer paso dado por los trabajadores nucleares demuestra que no sólo se requiere que la ley impulse en su articulado la democracia sindical. Tampoco es suficiente el trabajo de los asesores legales. Lo verdaderamente definitorio es la decisión y organización de los trabajadores, con lo que se superan las dificultades. Si éstas no existen, ningún decreto llevará la democracia al mundo del trabajo.