miércoles, 8 de febrero de 2012

Ciencia, energía y justicia para un país soberano

Publicado en La Jornada, 8 de febrero de 2012, pagina 46

Los trabajadores del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), por convicción nos hemos empeñado en retribuir al pueblo de México, la inversión que ha realizado en nuestra educación y en nuestra fuente de trabajo. Entre algunos de nuestros logros, podemos mencionar la producción de radioisótopos para diagnóstico y terapia de padecimientos como el cáncer, la creación de un Banco de Tejidos Radioesterilizados utilizados en el tratamiento de quemaduras y en úlceras en diabéticos, el Irradiador Gamma para la preservación de alimentos y la esterilización de productos quirúrgicos, cuya creación fue orgullosamente propuesta por los trabajadores sindicalizados.
Además, se llevan a cabo proyectos de investigación básica que, por un lado, permiten avanzar la frontera del conocimiento y, por otro, encausan hacia la independencia tecnológica que tanto hace falta a nuestra nación. Según el “Ranking de la ciencia en México” editado por el Foro Científico y Tecnológico, el ININ ocupa los primeros lugares en producción científica en el sector gubernamental.

Recientemente, se han desarrollado hornos para ladrilleras y alfareros que permiten reducir las emisiones de gases invernadero y aumentan la eficiencia de los combustibles. También se desarrolló tecnología para reducir el tiempo de germinación de coníferas, lo que redundará en un aumento en la producción de estos árboles para fines de reforestación y posiblemente para producción de madera. Además, hemos dado servicios fundamentales a la Central Nuclear de Laguna Verde, lo cual ha permitido aumentar su vida útil. Hace dos años, esta central recibió el Premio Iberoamericano de Calidad ORO 2009. Todo esto ha sido posible gracias a la elevada calificación de nuestro personal, entre los que se encuentran varias docenas de integrantes del Sistema Nacional de Investigadores, diez de los cuales se han hecho merecedores de premios de ciencia y tecnología, entre otras distinciones. No podemos dejar de mencionar la contribución en la formación de cientos de estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado que son atendidos en el ININ cada año.

Todos estos resultados, requieren la defensa y el fortalecimiento de nuestra institución y de su personal, así como de sus condiciones de trabajo. Tomando en cuenta el trabajo altamente especializado que realizamos los trabajadores del ININ, hemos emplazado a huelga por revisión del Contrato Colectivo de Trabajo, con lo que esperamos al menos resarcir los estragos de la crisis económica y de una inflación que estimaciones sesgadas sitúan alrededor de 3.5 %. De manera destacada, en nuestro pliego petitorio, incorporamos algunas propuestas que permitan aumentar la productividad de nuestra institución y defenderla del deterioro a que la han empujando la falta de capacidad de los directivos en turno, mismos que, no se nos olvida, en 2003 ocuparon 8 millones de pesos de ingresos propios adicionales a los programados, no a mejorar las condiciones de nuestro instituto, sino para darse una gratificación de fin de año.

Nuestra experiencia como trabajadores del conocimiento, nos conduce a poner énfasis especial en la necesidad de que sociedad y gobierno discutan la problemática generada por la carencia de un plan de recambio generacional en las áreas de ciencia y tecnología. Aunque la solución más conveniente es la generación de empleo estable y bien remunerado, en muchas instituciones el promedio de edad del personal es alto y, por las deplorables condiciones del retiro, no ocurre el natural recambio, lo cual impacta negativamente de muchas maneras, no sólo a las instituciones sino al desarrollo del país. Estamos presentando propuestas ante esta situación.

Los múltiples problemas de nuestra institución y la insuficiencia de recursos humanos y económicos que padecen las instituciones públicas de investigación y desarrollo, no son sino una expresión de una práctica gubernamental inadecuada en el sector. Uno de los factores que impiden el pleno desarrollo nacional es la ausencia de una real política en ciencia y tecnología, que sitúe estas actividades como estratégicas y no como un pretexto para otorgar beneficios fiscales a empresas transnacionales que envían la mayor parte de sus ganancias al extranjero y crean pocas plazas de trabajo. Se requiere de una política nacional de ciencia y tecnología que comprometa recursos para atacar problemas como los derivados del calentamiento global, como la escasez de agua, misma que se puede obtener por desalinización de agua de mar usando reactores nucleares, por ejemplo. Una adecuada política en esta materia, llevaría a nuestra nación a tomar las medidas preventivas correctas, logrando que la investigación y el desarrollo tecnológico en materia nuclear, ambiental y la relacionada con fuentes alternas de energía, jueguen un papel fundamental ante estos problemas y ante el agotamiento de los combustibles fósiles. Actualmente, los institutos de investigación del sector energía, están en el abandono presupuestal y sin políticas de desarrollo.

Otra circunstancia que afecta la proyección en particular del ININ, es la falta de definición de una política nacional en materia energética con visión de largo alcance. Es necesario analizar la conveniencia de contar, en un futuro, con una nueva central nuclear de última generación, que permita diversificar las fuentes de energía y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El apoyo decidido a este objetivo, permitiría al ININ cumplir con uno de los principales objetivos que tiene por Ley.

Por la importancia de nuestra fuente de trabajo, creemos que la revisión contractual no debe derivar en un conflicto innecesario. Dado que nuestro empleador es el Gobierno Federal, solicitamos atentamente sus buenos oficios para que esta revisión de contrato se haga de una manera respetuosa para los trabajadores y, al mismo tiempo, redunde en mejores expectativas de desarrollo para el ININ. La razón de solicitar la intervención directa del Gobierno Federal responde a la incapacidad manifiesta de las autoridades del ININ para colaborar en la implementación de soluciones a los problemas que fueron planteados arriba, en el marco de la oportunidad que brinda la revisión de nuestro contrato colectivo.

A pesar de las difíciles circunstancias y todo tipo de obstáculos, los investigadores, profesionistas, técnicos y personal administrativo sindicalizado, hemos cumplido con creces, por lo que nos creemos con derecho a exigir el apoyo para que nuestra institución ocupe el lugar que le corresponde, de acuerdo con la legislación vigente y con las necesidades del país.

La situación que priva en nuestro centro de trabajo, la urgencia de una política de estado en ciencia, tecnología y energía y el panorama económico son partes de una realidad que requiere de acciones urgentes y del concurso de toda la sociedad. Sin condiciones laborales decorosas y sin atención presupuestaria adecuada, nuestro trabajo corre riesgos; sin investigación científica y desarrollo tecnológico México seguirá subordinado a intereses ajenos; sin participación de todos los sectores de la sociedad en el análisis y solución a los grandes problemas no hay futuro posible. Llamamos a los trabajadores del campo y la ciudad, a los partidos políticos, a los poderes de la unión, a las organizaciones gremiales de científicos y académicos, a la sociedad toda, a unificar esfuerzos en la lucha por hacer de México el país soberano, democrático y justo que todos queremos.

Por la Unidad Proletaria
Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear

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